¿CUÁNDO SE PUEDE SOLICITAR LA CONDENA POR DÉFICIT FRENTE A LOS ADMINISTRADORES SOCIALES?

Recientemente el Tribunal Supremo, y en referencia al caso de los consejeros del Club de Fútbol Deportivo Alavés, S.A.D, ha dictado una sentencia que se refiere a los supuestos en los que la Administración Concursal puede solicitar la responsabilidad personal de los administradores sociales (u otras personas afectadas por la calificación) por la agravación y generación de la insolvencia con la condena a los mismos a cubrir el déficit patrimonial de la concursada.

La Sentencia de referencia de fecha 11/03/2015 establece que la responsabilidad de los administradores sociales recogida en el artículo en el artículo 172.3 LC sólo puede exigirse cuando se ha aperturado la fase de liquidación o reaperturado la sección sexta por incumplimiento del convenio.

Dice la Sentencia en resumen: <<El supuesto previsto en el art. 172.3 LC (hoy 172 bis), solo es aplicable en caso de apertura de la fase de liquidación o bien en caso de reapertura de la sección por incumplimiento de convenio. […]

En cualquier caso, es presupuesto ineludible  de imputabilidad que la concursada se halle en fase de liquidación […]

Distinta a la responsabilidad por déficit concursal es la derivada de la acción de indemnización de daños del art. 172.2.3º LC tanto por razón de su objeto como del presupuesto subjetivo […]

La Audiencia Provincial invocando el principio iura novit curia, por error, corrige la normativa que debió ser aplicada por la administración concursal (art.172.3 LC) por la que entiende justifica la condena por déficit concursal, sin tener en cuenta tampoco que faltaba el presupuesto normativo para su aplicación: la apertura de la fase de liquidación o la reapertura de la sección de calificación por incumplimiento de convenio […]>>

Las diferencias dimanan principalmente de que la responsabilidad derivada de la acción de indemnización por daños es de naturaleza resarcitoria, conectada tanto con la conducta de haber obtenido indebidamente bienes y derechos del patrimonio del deudor o recibido de la masa activa, como con otras conductas que pueden dar lugar a exigir daños y perjuicios por dolo o culpa graves, siempre acreditadas por supuesto.

Esta conducta es independiente de la apertura de la fase de liquidación.

Por tanto, a la hora de exigir responsabilidad a las personas afectadas por la calificación, debemos estar seguros de  en qué concepto se solicita y por qué causa, distinguiendo que en función de cuál sea tal causa cabrá o no solicitarla sólo si estamos en fase de liquidación (en la responsabilidad por déficit concursal) o bien en cualquier caso (en la indemnización por daños).