Las indemnizaciones por despido improcedente acordadas por sentencia tras la declaración de concurso.

Recientemente ha sido publicada en el CENDOJ, una Sentencia del Tribunal Supremo Sala de lo Civil que a nuestro juicio implica un cambio doctrinal para aquellos concursos de acreedores en los que se han producido despidos de trabajadores anteriores -aunque próximos- a la fecha de declaración de concurso y especialmente en lo relativo a la calificación del crédito por indemnización de despido de los trabajadores.

La Sentencia (STS 3567/2014, Tribunal Supremo. Sala de lo Civil, Sección 1) de fecha 24/07/2014 en cuestión, abarca la problemática de la calificación de los créditos laborales dimanantes del despido de un trabajador: ya sea la indemnización por despido o los salarios de tramitación a los que pueda condenarse a la empresa en sede judicial.

Es frecuente que con anterioridad a la declaración de concurso, cuando una empresa se encuentra en estado de insolvencia inminente, proceda a la extinción de los contratos laborales de los trabajadores.

El caso en cuestión reflejado en la sentencia que nos ocupa podría resumirse de la siguiente forma:

El empleador despide a un trabajador por causas objetivas.

El trabajador insta procedimiento por despido improcedente y el tribunal condena a la mercantil empleadora, en virtud de lo establecido en el Artículo 110 de la Ley de Procedimiento Laboral -en adelante LPL- a optar en el plazo de 5 días entre el pago de una indemnización por despido a razón de 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades (Artículo 56 Estatuto de los Trabajadores -en adelante ET-), o, a la readmisión del trabajador en las mismas condiciones que se recogían en el contrato de trabajo con abono de los salarios de tramitación (Éstos equivaldrán a una cantidad igual a la suma de los salarios dejados de percibir desde la fecha de despido hasta la notificación de la sentencia que declarase la improcedencia o hasta que hubiera encontrado otro empleo, si tal colocación fuera anterior a dicha sentencia y se probase por el empresario lo percibido, para su descuento de los salarios de tramitación.)

Para el caso de ejercitar la opción de indemnización, el crédito se entiende que nació en la fecha en la que se produjo el despido. Dependiendo de si el despido tuvo lugar en fecha anterior a la declaración de concurso o una vez declarado, el crédito tendrá la calificación de concursal o contra la masa, independientemente de que la declaración judicial de improcedencia tenga lugar una vez declarado el concurso.

No obstante; y aquí se halla la cuestión controvertida y causante de la jurisprudencia sentada por el Tribunal Supremo en la Sentencia referenciada, en aquellos casos en los que el empleador; una vez declarada judicialmente la improcedencia, optara por la readmisión o no ejercitara la opción en plazo (lo que conlleva a una readmisión tácita -Art. 56.3 ET-), y sin haberse producido efectivamente la readmisión en el puesto de trabajo, el trabajador podrá instar incidente de readmisión. (Artículos 278 a 281 LPL). Dicho incidente, conlleva una nueva resolución judicial que condenará nuevamente en sede judicial al empleador, sin posibilidad de opción, al abono de una indemnización por despido improcedente.

El nacimiento y devengo de dicha indemnización tendrá lugar en la fecha de dicha resolución, independientemente de la fecha de despido originaria. No operará por tanto, para el cálculo del crédito, la fecha de despido originario como en la sentencia de despido improcedente, sino la nueva fecha de la resolución judicial que declare la readmisión irregular y condene al empresario al pago de indemnización por despido improcedente. Artículo 281 LPL.

Si la nueva resolución judicial referenciada se produce una vez declarado el concurso de acreedores, el crédito deberá ser calificado como crédito contra la masa.

Consecuentemente el Tribunal Supremo; y para los casos en que se den las circunstancias mencionadas en párrafos anteriores, sienta la doctrina jurisprudencial:

El art. 84.2.5º de la Ley Concursal debe interpretarse en el sentido de que es crédito contra la masa la indemnización por despido improcedente correspondiente a la extinción de la relación laboral acordada con posterioridad a la declaración de concurso por la no readmisión del trabajador y los salarios de tramitación correspondientes al periodo posterior a dicha declaración de concurso, aunque el despido fuera acordado con anterioridad a la declaración de concurso.