LEASING:

NATURALEZA DE LAS CUOTAS POSTERIORES A LA DECLARACIÓN DE CONCURSO

STS 1427/2013, de 19/02/2013

El contrato de leasing o arrendamiento financiero se ha convertido, dentro del ámbito concursal, en un quebradero para las Administraciones Concursales (en adelante, AC); ya que doctrina, legislador y cuerpo judicial no se ponen de acuerdo al 100%.

La calificación del crédito que ha de realizar la AC, en relación a las cuotas devengadas con posterioridad a la declaración del concurso ha sido objeto de debate en numerosas ocasiones; ya que existen posturas muy diferentes en relación a su calificación.

 

Ateniéndonos a lo establecido en el artículo 84.2.6º LCon, las cuotas o prestaciones a cargo del concursado en los contratos con obligaciones recíprocas pendientes de cumplimiento que continúen en vigor tras las declaración de concurso, serán con cargo a la masa.

No realiza en este caso la ley, así como si establece el artículo 90.1.4º LCon, una referencia específica al contrato de arrendamiento financiero. Existen múltiples posturas que valoran el arrendamiento financiero como un contrato con obligaciones recíprocas.

 

La jurisprudencia no generaliza el leasing o arrendamiento financiero como contrato revestido de obligaciones recíprocas y así encontramos disparidad o diversidad de opiniones; AC que califican como crédito contra la masa, y AC que califican como crédito concursal del artículo 90.1 LCon sin diferenciar las cuotas anteriores o posteriores a la Declaración de concurso del arrendatario.

No obstante; y antes de realizar una valoración o de exponer nuestra opinión al respecto, es de necesaria evaluación la Sentencia del Tribunal Supremo de 19/02/2013 que determina cuál es el criterio a seguir, dependiendo del contrato específico o de las obligaciones de ambas partes expuestas en el contrato.

 

Tribunal Supremo, Sala de lo Civil. STS 1427/2013 (Roj), Nº Recurso (802/2012) Ponente: Jose Ramón Ferrandiz Gabriel

 

En el concurso de acreedores de Centro Mecanizado de Chapa S.A, se impugnó la lista de acreedores por parte de Caixabank SA, por entender que la calificación del crédito realizada por la AC respecto de las cuotas impagadas por la concursada derivadas de un contrato de leasing no era la correcta, ya que se calificó como créditos concursales tanto las cuotas devengadas con anterioridad como las devengadas con posterioridad, sin aplicación de lo establecido en el artículo 84.2.6º LCon.

 

Tanto El Juzgado de lo Mercantil Nº 4 de Barcelona en resolución del incidente concursal interpuesto por Caixabank, como la Audiencia Provincial de Barcelona en apelación, desestimaron la solicitud realizada, a lo cual la entidad financiera interpuso Recurso de casación en infracción de los artículos 90.1.4º, 61.2 y 84.2 de la LCon.

El Tribunal Supremo reconoce en su sentencia de 19/02/2013 únicamente la cualidad de créditos contra la masa en virtud del artículo 84.2 a aquellos contratos en los que, declarado el concurso de acreedores, existan obligaciones por cumplir por ambas partes firmantes del contrato. Así en el Fundamento de Derecho TERCERO se establece: […] para que conforme al artículo 61.2 de la LCon, puedan ser considerados con cargo a la masa los créditos contractuales contra el concursado es necesario que el deber de prestación de éste sea recíproco del asumido en el mismo contrato por el acreedor y que ambos estén pendientes de cumplimiento al declararse el concurso. […]

Así pues, la reciprocidad del vínculo contractual se ha convertido en un dato determinante para la aplicación del artículo 84.2 LCon a la hora de la calificación del crédito.

Si una de las partes ha cumplido su prestación antes de la declaración de concurso, el vínculo contractual pierde la reciprocidad y genera la calificación de crédito concursal de las prestaciones pendientes.

 

Queda condicionado a lo pactado en el contrato de arrendamiento financiero, la identificación del vínculo contractual, una vez declarado el concurso.

La Sentencia, deja el resultado de la calificación a la merced de cada contrato específico y de lo pactado en él, es decir, si tras la declaración de concurso, en virtud del contrato específico, ambas partes continúan ostentando obligaciones (relación sinalagmática), en la calificación deberá aplicarse el artículo 84.2. En cambio, si una vez entregado el bien, el arrendador ha cumplido con sus obligaciones (por ejemplo: cuando no existan cláusulas de deber mantener al arrendatario en la posesión pacífica del bien, deber de tener asegurada la cosa, daños y perjuicios por defectos, mantenimiento del bien etc.) quedando únicamente pendiente el cumplimiento de las obligaciones por la parte arrendataria; una vez declarado el concurso, la calificación del crédito que ostenta la arrendadora por cuotas impagadas, será concursal.

A nuestro juicio, tanto el legislador como el poder judicial deberían establecer un criterio taxativo en relación a las cuotas devengadas con posterioridad en el contrato de leasing. Sin embargo, deja la interpretación a cada contrato en particular.

Nuestra opinión, totalmente discutible, es que, vista la mayoría de contratos de leasing, y atendiendo a la postura que toman las entidades financieras, una vez entregan el bien objeto del contrato, la calificación adecuada es la de crédito concursal.

Son créditos contra la masa imprescindibles, los honorarios del procurador, abogado y AC que velan por la empresa concursada y por la correcta tramitación del procedimiento concursal, los salarios de los trabajadores; parte imprescindible de la unidad productiva, las rentas que se devenguen con posterioridad en relación a los inmuebles en los que ejerza su actividad la empresa concursada; que las cuotas de un contrato de leasing o arrendamiento financiero.

Si hacemos hincapié en el principio de favor convenii, la inclusión  de más créditos con cargo a la masa a los ya necesarios, desnaturaliza la función del concurso, y dificulta la satisfacción de los acreedores en aquellos casos en los que existe masa para llegar a pagar créditos concursales. No existe exigencia o necesidad de pago con cargo a la masa.

Fuente: Revista de Derecho Concursal y Paraconcursal. La Ley / Cendoj (Poder Judicial)