LOS CONCURSOS DE ACREEDORES BATEN RECORDS EN ESPAÑA

Desde 2008 el número de concursos en España ha experimentado una fuerte subida, que comienza a superar límites alarmantes.

Más de 27.000 empresas han recurrido al concurso de acreedores para solucionar sus problemas de insolvencia.

Desde que entró en vigor la LCon en 2004 son 29.760 las empresas que han pasado por el concurso de acreedores.

Según Informes estadísticos de la empresa Axesor, el número de empresas que solicitaron el concurso en febrero de 2013 asciende a la cifra de 1.028, un incremento del 81,63% respecto a febrero de 2012.

Las empresas más afectadas por la insolvencia son las pymes, ya que debido a su volumen, son las más vulnerables en aspectos como la refinanciación – no pudiendo acceder a la misma de igual manera que una gran empresa – la ausencia de demanda o de trabajos, la demora en el pago de sus créditos con otras empresas en su misma situación o entidades públicas y la deficiente gestión del riesgo de impago.

En lo que llevamos de 2013 han solicitado el concurso de acreedores 1.760 empresas, una cifra muy importante respecto al número de concursos de acreedores que acaecieron en 2012.

Como no podría ser más evidente los sectores más marcados por el estigma concursal son la Construcción (252 concursos en febrero de 2013), la Hostelería y el Comercio mayorista y minorista de reparación de vehículos, seguido de cerca por la Industria Manufacturera.

Las previsiones realizadas por Axesor demuestran que la economía española empieza a presentar tasas de bancarrota similares a las principales economías de Europa.

Cabe destacar que el sistema concursal español ha sido menos eficiente que en el resto de Europa, siendo a día de hoy mucho más efectiva – aunque escasa en supuestos – la refinanciación bancaria.

La mayoría de las empresas que solicitan concurso de acreedores acaban en liquidación, por lo que el principio de favor convenii  establecido en la Exposición de la Ley no está surtiendo sus efectos en las empresas instantes.

¿Cabría replantearnos la finalidad del concurso?

¿Qué valoración se puede hacer respecto a los altísimos niveles de empresas que solicitan el concurso y respecto al fin al que llegaron las mismas al final del procedimiento concursal – la mayoría a liquidación-?

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2013/03/11/agencias/1363008663_935609.html