La insolvencia que desde mediados del 2008 azota al tejido empresarial
aragonés está provocando una situación insostenible en los juzgados de lo
Mercantil de Zaragoza: las dos oficinas de esta jurisdicción soportan una carga
de trabajo cinco veces superior a la que el Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ) considera asumible para sus plantillas, integradas por ocho funcionarios,
un secretario y un juez.

Las ratios de saturación del CGPJ señalan que un juzgado Mercantil tiene
capacidad para tramitar en un año 350 asuntos civiles y 22 concursos de
acreedores. Las carga de trabajo de las dos oficinas rebasa con creces esas
ratios: llevan tres años instruyendo un centenar de suspensiones de pagos cada
una y ya en el 2009 la cifra de cuestiones civiles se acercaba a los 600 por
tribunal tras duplicarse de largo en ese mismo ejercicio, el primero en el que
los efectos de la crisis se dejaron sentir con fuerza.

Fuente (El Periodico): http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=682183